Acabo de enterarme y debo comunicarlo con dolor.
Luis Santos de Dios murió el pasado 12 de diciembre, de repente, sin alharacas, silenciosamente. Y, seguramente ese destino en el que él nunca creyó, no quiso que nos enterásemos hasta hoy, aniversario del fallecimiento, también repentino, de su admirado don Miguel. Pues que así sea.
No sé qué más decir, pues mis palabras nunca serán como las suyas y su verbo murió con él. Sólo intentaré mantener su recuerdo.
Cordialmente,
Félix Torres
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9 comentarios:
Pues lo lamento profundamente. en cualquier caso, seguro que don Félix Torres mantiene con mucha dignidad su recuerdo. Larga vida, pues, al señor Torres.
Un abrazo. Y feliz año.
¡Vaya! Descanse en paz su verbo, que nos queda vivo en esta bitácora; aunque sea su vitalidad inmóvil, soportará bien el paso del tiempo, aunque llegue "deshecho del duro bregar".
Un abrazo y hasta la vista.
Tomás
Descanse el caparazón, pero que viva lo que había detrás, quien era el aliento, el sentido, la esencia. Eso sí que lo necesitamos en esta bitácora, que todavía tenemos mucho que aprender.
Un fuerte abrazo.
Lamentaremos la perdida de Don Luis como siempre lamente la perdida de Don Miguel.
Pero en este caso Don Luis deja en buenas manos su bitacora, echaremos de menos su verbo pero aprenderemos con el verbo de Felix Torres.
Un Sentido pesame por la perdida de Don Luis y una Larga vida a Felix.
Saludos.
Carlos Ferrero = Iacobus.
Llegó el momento del adios,ese adios que se me anunció,que yo esperaba que no llegaria, pero como dice la cancion" Todo llega y todo pasa...".Solo me queda agradecer a Luis Santos de Dios, los buenos momentos que me ha hecho pasar con sus reflexiones y reconocer la valentia que demostro cuando creo su bitacora, aun a sabiendas de que serian muy cuestionadas sus opiniones.
Tambien me gustaria transmitirle mi admiracion por sus conocimientos , su prudencia y sobre todo por la elegancia demostrada, en los momentos en que tuvo que aguantar comentarios intransigentes de mentes limitadas. Por todo esto y por mucho mas infinitas gracias.
un abrazo y hasta siempre.
Albanazarena.
Gracias a todos, en nombre de Luis y en el mío, por las palabras que nos dedicais (aunque no creo que yo debiese ser el destinatario de ninguna de ellas).
Sé que Luis estaba orgulloso de contaros no entre sus lectores, sino entre sus amigos contertulios. Pues esto para él era una tertulia entre amigos, más que cualquier otra cosa.
Berrendita, gracias por tus palabras, aun utilizando un trato no sé si distante o protocolario.
Lucano, sabes que descansará en paz y quedará en nuestro recuerdo.
Conchero, ¿aprender? Poco era lo que podía enseñar Luis, lo sé, y, además, nunca fue su intención impartir docencia a quienes no fueron alumnos sino compañeros y amigos. Porque érais sus amigos y compañeros.
Iacobus, lo siento, pero no será posible. La bitácora perdió su sentido con la ausencia de Luis y no creo que sea bueno mantenerla, aunque quizá me equivoque. En cualquier caso, lo que sí permanecerá será su esencia, que podremos compartir alrededor de un velador al aroma de un buen café cuando quieras. Por mi parte, gracias por tus deseos de longevidad.
Por último, una gratitud especial para Albanazarena, pues sé que Luis esperó siempre una entrada tuya. Ha tenido que ser ahora. Pues bienvenida, porque, a pesar de su ausencia, sé que lo agradece infinito igualmente.
Por todo, para todos y en su nombre: ¡Gracias!
Cordialmente,
Felix Torres
Félix: el trato de mi post no es ni distante ni protocolario. Todo lo contrario: es un guiño pensando en que continuarías tú su interesante labor por la blogosfera.
Si es así, larga vida. Si no, continuaré lamentando su ausencia -me gustaba mucho leerlo-, respetamos su memoria y quedamos emplazados los que se apunten a ese café semanasantero cuando sea posible.
Un abrazo.
Apuntarme al café.
Lamento que desparezca la bitacora, erá de las pocas cosas que apetecia leer. Aunque a veces discreparamos en algunos puntos, siempre coincidiamos en muchos. Espero que pronto aparezca un espacio firmado por Felix.
Saludos.
Querido Iacobus,
el café cuando quieras, no hace falta ni decirlo. En serio, cualquier sábado por la tarde. Y que se apunten quienes quieran charlar de todo un poco. Me encantan las tertulias!!
Por lo demás, te invito a participar en mi intento de diario (pensé que ya lo conocías). Pretendo que sea algo distinto a lo de Luis, con más temas y, si quieres, más íntimo en algunas ocasiones. Visítalo, si quieres, y opina. Te lo agradeceré.
Cordialmente,
Félix
http://unacanaenelalma.blogspot.com
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