...Del Principio y De Mi Principio...

Quiero dejar en el aire un grito solitario que se perderá en el vacío virtual sin alcanzar ningún oído. O quizá sí alcance a algunos que, compartiendo o no mis reflexiones, se sientan estimulados por mis palabras y comiencen a construir desde lo que tenemos, desde nuestra Semana Santa, así, global, sin parcelas, sin cofradías ni cofrades que se “sientan” los mejores, pues... mi intención es hacer ver a todos los que me escuchen que TODOS somos los mejores.

7 de febrero de 2007

MARGARITAS A LOS CERDOS (O... NO SE HIZO LA MIEL PARA LA BOCA DEL ASNO)

¡Hoy acabo de "sufrir" el acoso de algunos "anónimos" rechazados de otros blogs !
La verdad es que sus comentarios, en la página en que han ido a parirlos, no han pasado de ser sino "gracietas", todo lo más soeces, carentes, desde mi particular punto de vista, del suficiente sentido del humor que me hiciera siquiera esbozar una sonrisa. Lástima.
He visto las barbas de mi vecino pelar,... y como no tengo por qué hacer una defensa numantina de este sitio, creo que lo más conveniente es poner en remojo mis propias barbas, y cuanto más lejos mejor.
Entiendo perfectamente el interés de mi compañero de viaje, Iacobus, en mantener su bitácora. Éste cuenta con todo mi apoyo y comprensión. Pero yo no soy él y tanto mi punto de vista como mi reacción son completamente diferentes. Ya lo dije en su día, y transcribo frases de mi primer comentario en el día de creación de esta bitácora: "...que nadie se confunda. Esto no es un foro al uso en el que todos tienen derecho a tirar la piedra de forma irreflexiva y sin control. Esto no es un foro en el que todos tienen derecho a pontificar sobre lo bueno y lo malo, lo divino y lo humano. No."
Este diario ha sido, o al menos ha pretendido ser, una ventana hacia la Semana Santa de Salamanca a través de mis reflexiones, desde mi interior, desde la educación y desde el respeto. Por supuesto que han sido ideas personales e íntimas que en ningún momento han pretendido atraer afectos a mi causa (porque no tengo causa), ni generalizar criterios con idea de universalizarlos. Y como nunca fue esta mi pretensión, siempre estuve dispuesto a aceptar críticas y opiniones contrarias, así como a pedir disculpas llegado el momento.
Ahora bien, creo que todo tiene su lugar y su hora. Existen "sitios" en los que todos hemos desahogado alguna vez nuestros instintos, más o menos bajos, sin necesidad de entrar a molestar en casa de nadie. Yo también, en mi infancia, tiraba piedras a los cristales o tocaba los timbres de los portales a deshoras (sí, esas eran mis peores maldades); pero ahora, que he conseguido alcanzar, aunque sólo sea por la edad, un poco más de madurez, no sería capaz de repetir esas "proezas". Sin embargo, hay por ahí quienes, seguramente por su edad, no han conseguido desembarazarse de comportamientos pueriles y... siguen tocando timbres a destiempo. Pues bien, como ya he dicho, no estoy dispuesto a dejar mi bitácora a merced de cualquier personaje incapaz de apreciar el interés que le he dedicado. Ya existen para ello otros portales electrónicos, legales e ilegales, que hacen las delicias de mucha, de muchísima gente. Pero, por favor, que acudan a ellos sin molestar a los demás.
Siento que esta sea, así, tan precipitada, mi despedida de la red. Siento que esta sea, así, mi despedida de "nuevos amigos" conseguidos gracias a las "nuevas tecnologías". Siento que esto sea, así, un "tirar la toalla". Pero siempre he creido que la retirada a tiempo es una respuesta inteligente a los ataques de los necios. Y no seré yo quien gaste mis margaritas en alimentar a estos cerdos.
No quisiera despedirme sin recordar que no están capacitados para dar consejos ortográfico-culturales quienes, a renglón seguido y en cada una de sus aportaciones, cometen aberraciones en el uso escrito del lenguaje de mayor calado que las propias sobre las que ellos "aconsejan".
Es lamentable, pero nuestra Semana Santa aún tiene estas "cosas". Esto es lo primero que deberíamos mejorar y después... podríamos mirarnos el ombligo.