
He estado releyendo un librito que hace tiempo me recomendó un sacerdote amigo y que después de un tiempo en mi estantería merecía que fuese eliminado el polvo de su canto.
"Paso a Paso. Itinerario de fe para Hermandades y Cofradías", que este es su título, viene a ser ese nexo que todos los cofrades hemos reclamado de siempre como necesario para unir nuestra pasión por la Semana Santa (por las procesiones de Semana Santa) y esa formación religiosa que todos deberíamos poseer. Robando unas palabras de su presentación, realizada por Monseñor Carlos Amigo, los cofrades debemos unir nuestra condición de cristianos a nuestra presencia en el mundo, dando auténtico testimonio cristiano.
El libro se organiza en un itinerario de doce "tramos" a través del cual, y desde el sentimiento de Hermandad, nos orienta para llegar a ser Iglesia para el mundo gracias a la vivencia de nuestra fe. Todo ello con un esquema cofrade para los cofrades que hace del texto algo atractivo y fácil de seguir. Es una obra recomendable para todo cofrade que quiera ir más allá de la simple parafernalia de imágenes y procesiones, de cultos muchas veces sin sentido por desconocimiento y de "paganización" inconsciente por falta de acercamiento o incluso de rechazo hacia la doctrina.
Hay muchos cofrades, anónimos en su inmensa mayoría, que viven la Hermandad con fidelidad a estos argumentos y que no necesitan nada más para sentirse felices en la vivencia de su fe. Son muchos los que se acercan regularmente a participar en la actividad eclesial sin necesidad de manifestarse a los demás. Son muchos los que, desde el anonimato voluntario, pasan desapercibidos ante los demás, dejando que se pierdan valores que podrían ser muy beneficiosos para la comunidad.
Otros cofrades nos manifestamos públicamente con mayor profusión, aunque en muchas ocasiones perdemos el horizonte que nos debe guiar y nos quedamos en la parte más superficial de nuestra fe. Somos muchos los que vivimos pendientes de lo importantemente accesorio de nuestra Semana Santa, olvidando que esto no es sino un medio para hacer llegar a los demás (y a nosotros mismos) el verdadero sentido del Evangelio, de la auténtica liturgia que nos permita a través de nuestros actos una vida de verdadera comunión con Dios y perdemos la consciencia de que somos miembros de la Iglesia. Muchos somos verdaderos elefantes en cacharrerías, que, por hacernos notar, queremos llegar lo más rápidamente posible a la cúspide de la pirámide cofrade, saltando los peldaños de dos en dos y olvidándonos de cuestiones fundamentales como la oración, los sacramentos y, sobre todo, el testimonio. Seguramente tenemos también valores ocultos que podrían ser muy beneficiosos para la comunidad.
Algunos otros, el resto, los menos, viven su pertenencia a una cofradía con calma, con criterio, Paso a Paso, viviendo la fe desde la experiencia de ser cofrade. Son esos que, aun habiéndose dado a conocer, pues todos sabemos quienes son, no lo han hecho sino por el mero interés de servir a los demás, de participar activamente en la iglesia a través de su cofradía, de aportarse dando todo lo que son capaces de compartir. En definitiva, aprovechando de forma adecuada los "talentos" que recibieron para poder devolverlos multiplicados con sabiduría. Son cofrades de excelencia que deberían ser ensalzados por todos nosotros y sin embargo son generalmente obviados por todos pues no están en ninguno de los dos bandos mejor definidos. Son estos los verdaderos cofrades que deberían regir nuestras cofradías. Es de éstos de quienes deberíamos aprender los demás. Son éstos el verdadero bastión que debiera mantener esta tradición tan amada por todos nosotros. Para los demás, por exceso o por defecto, no sería malo que, de vez en cuando, acudiésemos a textos de formación como el libro mencionado en el principio de este escrito, pues lo estamos necesitando.
Por cierto, el librito que menciono es la punta de lanza de una serie de textos cofrades que se continúa con sugerentes títulos como "La Pasión Paso a Paso" o "Representaciones de la Pasión".